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Decálogo de prácticas culturales de código abierto


 

5. Transparencia hoy, un valor central en la cultura democrática contemporánea 



El acceso a la información es una cualidad central en una sociedad abierta. En nuestras sociedades, hoy, la información es tanto una herramienta de gestión y control como un producto de todas las tomas de decisiones. El derecho de los ciudadanos a saber, accediendo a la información que generan los procesos públicos, y el derecho de los ciudadanos a reutilizarla para sus propios fines, es un valor esencial en la cultura democrática contemporánea. El garante de este valor es la transparencia.

 

La transparencia pone en primer plano:


1. Que los ciudadanos tienen derecho a que las decisiones que toman sus gestores estén sometidas al escrutinio público. Entender que el rendimiento de cuentas debe ser algo habitual y no puntual, y que cada ciudadana puede ejercer este derecho en cualquier ocasión sin ocasión, sin justificaciones extraordinarias.


2. Que dado que la información pública ha de ser accesible porque pertenece a las ciudadanas que han pagado para su elaboración, al derecho de recibir la información se ha de añadir el derecho a reutilizarla para fines propios. Los datos públicos pueden ser además productivos, agentes fertilizantes que hagan posibles nuevos proyectos e iniciativas.

Para ejercer la transparencia, es necesario disponer de arquitecturas legales y técnicas; legislación y tecnologías que permitan canalizar las peticiones de información a las instituciones públicas, y regular su derecho de reutilización.



Las arquitecturas legales son las leyes de transparencia y acceso a la información, que definen las condiciones bajo las cuales tenemos derecho a hacer preguntas a nuestros organismos públicos para conocer datos concretos y precisos sobre cualquier aspecto administrativo: de la distribución de las guarderías públicas a cuánto ha costado el mobiliario público de una calle.


Las arquitecturas tecnológicas son los procedimientos empleados para hacer disponible de manera automática esta información, determinando qué usos es posible hacer de ella. En los últimos años el auge del movimiento de los Datos Abiertos ha definido un repertorio de estándares, formatos y metodologías que indican las mejores maneras de abrir los datos de una organización o institución.


Pero además, la transparencia es una oportunidad para generar valor adicional, para abonar un territorio productivo alrededor de las agentes que hacen sus procesos transparentes. Lo más interesante que se puede hacer con tus datos se le ocurrirá a alguien que no eres tú.



Transparencia Institucional

haciendo transparentes las instituciones culturales



Las instituciones culturales de carácter público deben estar sometidas al escrutinio por parte de los ciudadanos en la misma medida que el resto de instituciones publicas. Esto significa que en función de la legislación de transparencia y acceso a la información pública deberían:


-Poner por iniciativa propia en abierto documentos como presupuestos, actas de reuniones, etc.

-Responder a las peticiones de información pública por parte de sus ciudadanos, a través de un procedimiento establecido, con unos plazos razonables de respuesta, sin un coste que dificulte su acceso.


Para fomentar esto, hay iniciativas que quieren actuar como mediador / interfaz entre ciudadanía e instituciones, haciendo más sencilla la petición de información, como What do They Know en Gran Bretaña o Tu derecho a Saber en España.


Las instituciones culturales no deberían limitarse a hacer públicos susdocumentos, sino ahacer accesibles sus bases de datos y permitir la reutilización de los datos que generan. Para ellos deben adoptar políticas de datos abiertos, en especial en lo que se refiere a las colecciones y archivos que preservan.





Datos Abiertos en las Instituciones Culturales

La mejor manera de que los datos produzcan valor es regalarlos

Para definir qué es una política de datos abiertos efectiva y fértil y cómo aplicarla en las instituciones culturales, podemos encontrar una buena hoja de ruta en la Estrategia de Datos Abiertos para Europa1, una iniciativa de la Comisión Europea para promover la disponibilidad de los datos que producen los organismos e instituciones públicas del continente, y actualizar en profundidad la normativa actual, con casi diez años de antigüedad.

Según la Estrategia de Datos Abiertos, una política de Datos Abiertos efectiva y completa debe incluir los siguientes principios:

1. Si es posible hacer público un documento, debe permitirse su reutilización a cualquiera. El estado por defecto de todos los documentos públicos debe ser el abierto, permitiendo su reutilización para propósitos comerciales o no comerciales. De esta manera, las ciudadanía no tendrá que exigir el acceso a un documento. Si éste debe ser su estado natural; los documentos no accesibles deben ser la excepción. La noción de documento debe entenderse en un sentido amplio, incluyendo los archivos de conjuntos de datos, o “datasets”.


2. No es suficiente publicar datos; hay que hacerlos accesibles de manera que resulte sencillo explorarlos y reutilizarlos. Esto implica que han de estardisponibles en formatos electrónicos adecuados para ser manipulables y reutilizables de manera automática.


No sirve de mucho que los ciudadanos tengan derecho a acceder a un documento público y que puedan reutilizarlo, si para conseguirlo tienen que realizar gestiones inacabables que acaban en la entrega de una montaña de papeles, de la que no es posible extraer con sencillez datos concretos. Tampoco es suficiente publicar los documentos en PDF, un formato digital pero que reproduce todos los problemas y limitaciones del papel.


Es imprescindible que los datos se hagan públicos en formatos legibles mecánicamente. ¿Qué significa esto? En la definición de la Estrategia de Datos abiertos, “documentos digitales que están lo suficientemente estructurados para que las aplicaciones de software puedan identificar de manera fiable cada afirmación individual contenida por el documento, y su estructura interna”. Es decir: debe ser posible escribir una aplicación informática capaz de hacer una pregunta al documento (por ejemplo, ¿cuál es el presupuesto anual gastado en viajes por este centro cultural a lo largo de los últimos diez años?) y que éste responda de manera precisa, sin que tengamos que ir a buscar el dato en persona o rebuscar por miles de páginas.


3. No es suficiente que los ciudadanos puedan acceder a los datos de instituciones públicas; deben poder hacerlo a un precio que no sea prohibitivo, que no suponga que en términos prácticos, se les impide ejercer este derecho. En Gran Bretaña, un país con una larga tradición en el uso de las leyes de Libertad de Información, el Estado acepta aquellas peticiones cuyo coste de tramitación no sea superior a 600 libras. En caso de que se estime que el coste es mayor, pueden denegar la petición o pedir al ciudadano que cubra el coste. La Estrategia de Datos Abiertos dictamina que el coste del acceso a los datos debe ser marginal, y dedicado en cualquier caso a cubrir los costes de reproducción del material solicitado, que en la práctica mayoría de los casos debería ser de cero.


Todos estos aspectos definen un protocolo de acceso a los datos abiertos útil y efectivo, y cualquier institución cultural que los adopte habrá creado un marco productivo para que los ciudadanos puedan hacer uso de lo que ya es suyo: la información que sus instituciones producen y atesoran. Sin embargo, la cultura de la transparencia, aplicada hasta ahora en el ámbito administrativo y burocrático, no está aún lo suficientemente extendida en los centros que preservan el conocimiento. Precisamente por esto, la Estrategia de Datos Abiertos marca como otra de las prioridades el incluir dentro del marco de la directiva a las instituciones que preservan el legado cultural, como bibliotecas, archivos y museos.


En los próximos años veremos múltiples esfuerzos para que las institucionesculturalesque velan por un patrimonio y organizan el conocimiento abran sus catálogos, y los conviertan en bases de datos interoperables, accesibles desde múltiples puntos de la Red, para integrarlas en corpus de conocimiento mayores. Podemos encontrar una ventana a este futuro en Europeana (www.europeana.eu), un portal cultural de la Unión Europea que centraliza el acceso a información sobre las colecciones y archivos de instituciones a lo largo del continente. Una búsqueda en Europeana sobre, por ejemplo, el arquitecto Mies Van der Rohe, nos muestra fichas informativas sobre 132 documentos distintos pertenecientes a las colecciones de diversas instituciones públicas; desde una silla perteneciente al Museo de Artes Decorativas de París a una serie de fotografías en la Biblioteca Nacional Suiza, pasando por un documental sobre la Bauhaus realizado por la televisión pública catalana.


La apertura de datos en las instituciones culturales promete redefinir por completo nuestra comprensión de su misión histórica. Si hasta ahora las instituciones preservaban y catalogaban el legado que les ha tocado custodiar, la extensión de los protocolos de datos abiertos y de métodos de publicación estructurada como el “*Linked Data” pone el énfasis en que ese legado no puede existir en compartimentos estancos, aislado de otros cuerpos de conocimiento. Tras abrir el acceso a su información, el siguiente paso es catalogarlo según unos criterios consensuados, para unificar la comunicación entre todas las distintas bases de datos hasta que las usuarias puedan navegar por todo el espacio del conocimiento, independientemente de a quién pertenezca.


La unión de transparencia, *interoperabilidad y estándares comunes nos conduce hacía el sueño de la biblioteca universal.



Transparencia de los Procesos

haciendo transparentes las dinámicas de producción cultural


Hubo un tiempo en que la relación con un producto cultural comenzaba cuando éste se daba por finalizado; cuando estaba listo para “ver la luz”. Antes de ese momento, lo habitual es que los lectores / espectadores / visitantes supiesen muy poco sobre él.


Un escritor trabajaba en la intimidad de su espacio personal, desarrollando su tarea discretamente y en soledad hasta que su proyecto se consideraba finalizado, y listo para lanzarse al mundo más allá de sus cuatro paredes. Una película se rueda en un ambiente de extrema discreción, minimizando la información que se lanza al mundo exterior o administrándola con cuentagotas, con el fin de crear expectación e interés hasta que llega el momento del estreno; de aquí la gradación que emplea la industria del cine a la hora de ir anunciando poco a poco la llegada de un nuevo título (teaser, un primer anuncio que deja entrever muy poco sobre el proyecto, un primer trailer que ofrece más detalles, uno siguiente a medida que el proceso de producción de la cinta se va completando). El interés de seguidores y la curiosidad del público ha producido géneros como el de las webs de *spoilers, dedicadas a revelar toda la información captada por “espías entusiastas” y ofrecer los detalles más nimios sobre sus argumentos, habitualmente para el disgusto de sus productores.


El rito de la inauguración, el evento social que anuncia la presentación en público de un proyecto como una exposición, procede de esta lógica que divide la relación del público y los usuarios con un producto o práctica cultural en dos mitades muy claramente segmentadas:



Antes de la presentación


(proceso opaco, normalmente impermeable al escrutinio público, del que desconocemos los detalles, y que no hay que explicar porque lo que importa es el resultado. Los productores están presentes, los usuarios no).




Después de la presentación


(objeto acabado y dado por finalizado, resultado de un proceso que no hemos podido contemplar. Los productores “invitan” a los usuarios a acercarse al proyecto o a experimentar la práctica, considerando normalmente que su trabajo está completado).


Las cosas sin embargo, pueden ser de otra manera. En un momento en que lastecnologías de la Red facilitan la difusión instantánea de contenidos y permite abrir a muchas bandas la discusión y conversación alrededor de estos, tiene sentido que un creador se plantee si desarrollar su trabajo en silencio y esperar a darlo por acabado es la única de las opciones posibles, o la mejor. En ocasiones esposible que tenga más sentido abrir una ventana al exterior que permita mostrar a otros el día a día del proceso de construcción del proyecto.

 

Stephane M. Grueso es un documentalista interesado en la cultura libre y el activismo en red. En sus dos últimas películas, “Copiad Malditos” y "15M.cc" (en preparación), ha decidido no esperar a que el proyecto esté completo para comenzar a hacer públicos algunos de sus elementos. Las entrevistas rodadas para “Copiad Malditos” se pusieron unas semanas antes de su estreno disponible en su totalidad en la web del proyecto, añadiendo material que no podría verse en el montaje final. En 15m.cc, un proyecto colaborativo que pretende contar la historia del movimiento 15M, Stephane y sus colaboradores han ido un paso más allá, y las entrevistas se difunden en sus versiones íntegras en su web, a medida que se van rodando. Es seguro que muchas de ellas aparecerán en forma muy editada en su montaje final, o es incluso posible que no aparezcan en absoluto, pero al hacerlas accesibles, el conocimiento que atesoran se está poniendo en valor desde el mismo momento de su producción.

Hay al menos un par de buenas razones para hacer transparentes los procesos de elaboración de proyectos e iniciativas.



 

Consensuando el conocimiento

 

La primera es que al igual que la transparencia institucional permite entender las justificaciones de las decisiones tomadas por la institución, hacer los proyectos transparentes permite -potencialmente- dar a conocer cuáles son las decisiones que se han tomado para dar forma a ese cuerpo de conocimiento; abrir el acceso a la lógica de su elaboración.


En Wikipedia, cada artículo está compuesto por tres páginas distintas. Para la gran mayoría de sus usuarias, la única que tiene un interés claro es la que incluye el texto de la entrada en la enciclopedia, la que define el término, el lugar o el personaje. Pero para comprender del todo como se ha elaborado la definición que aparece en esta página es necesario acudir a las otras dos que la acompañan. Una es la página de discusión, en la que los distintos contribuyentes al artículo discuten entre sí las decisiones que han tomado para redactarlo. La tercera es la página de historial, que almacena en orden cronológico todas las versiones diferentes que han existido de este artículo, de la más reciente a la más antigua. Si consultamos, por ejemplo, la entrada de Wikipedia para Open Source 2 podremos acceder también a la página que muestra 33 conversaciones distintas en las que las autoras de las contribuciones justifican sus elecciones y matizan o refutan las de otras participantes en la redacción del artículo. Si consultamos su página de historia, podemos recuperar las centenares de versiones distintas que han existido del artículo desde que se creó el texto original hace más de diez años.


La arquitectura transparente sobre la que Wikipedia opera garantiza que el conocimiento que ha producido su comunidad permanece unido de manera indivisible al relato de cómo se ha producido. En las prácticas culturales abiertas, se valora que el acceso al conocimiento vaya acompañado por la visibilización de cómo ese conocimiento se ha consensuado, cuáles han sido las decisiones que le han otorgado su forma final.

 

 

 


Poner en valor cada elemento del proceso



Es probable que muchos de los que hayan visto las entrevistas que Stephane M. Grueso cuelga en la web del proyecto 15m.cc no lleguen a ver el documental terminado cuando se estrene; es incluso posible (aunque no probable) que algunas de las 1933 personas que ya han visto la entrevista que Grueso le realizó a Amador Fernández-Savater a finales de noviembre de 2011 no sientan interés por el documental final. Sin embargo, su apertura y puesta a disposición desde el momento en que tuvo lugar le añade un sentido propio; la dota de significación y sentido en sí misma, sin necesidad a esperar a que la película se finalice.


Nos atrevemos a decir que en las prácticas culturales de código abierto el proceso se sitúa en un plano tan central que cada fase de la producción (desde la investigación inicial, alproceso de desarrollo conceptual y experimentación, boceto y prototipo, hasta la ejecución final) tiene un valor en sí mismo que no necesita necesariamente del resultado final para verse validado. Dotar al proceso de transparencia significa habilitar el acceso a cada una de estas etapas, y si podemos acceder a ellas, es posible hacerlas más útiles y provechosas.

Como explicábamos antes, de todas las fases que componen el desarrollo de un proyecto creativo, tradicionalmente hemos tenido acceso sólo al resultado final. Si todas o algunas de las fases anteriores que antes eran opacas se vuelven transparentes, la relación de las usuarias con el proyecto y su autoría (sea individual o colectiva) cambia, pero además, es posible que se incorporen nuevas usuarias.


Talk to Me 3 es una exposición del Departamento de Diseño del MoMA de Nueva York inaugurada en Julio de 2011. Dieciséis meses antes de que la exposición abriese sus puertas y pudiese verse en las salas del museo neoyorquino, el equipo que comisariaba el proyecto inauguró un blog para documentar y hacer público el proceso de investigación que iría dando forma al discurso de la muestra.


El blog era una herramienta de trabajo, pero además ponerla en abierto añade otras dimensiones a esta herramienta: genera una gran base de referencias que tiene utilidad más allá del contexto de la exposición, habilita vías de visibilidad del proceso creativo, y abre al exterior para recibir respuestas y retroalimentación por parte de lectoras interesadas en el proyecto. Durante el año y medio de preparación de la exposición, el proyecto del blog de Talk to Me adquiere un interés propio y una comunidad de usuarias. Evidentemente muchas de ellas, distribuidas por todo el mundo, no llegarán a ver la exposición acabada nunca.


Nuevas arquitecturas de la participación en la producción cultural también están creando nuevas razones para hacer transparentes las distintas fases de cada proyecto. Un buen ejemplo son las plataformas de financiación distribuida que hacen posible la financiación de un proyecto o idea de manera independiente a organizaciones públicas o privadas. En este caso, hay un grupo de interés (las contribuyentes al proyecto) que tienen una razón muy justificada para reclamar a quien crea información sobre cómo transcurre el desarrollo de la iniciativa; han invertido personalmente en el proyecto, y quieren asegurarse de que este llegará a buen puerto. Para esto, las actualizaciones regulares en la página del proyecto, en las que la persona o colectivo creador informa periódicamente del estado en que se encuentra la idea, son el elemento central que refuerza la relación entre la productora y las usuarias. Sin una información fluida, las usuarias tienen razones para sospechar que algo no va bien. Como en el caso de las instituciones culturales públicas, la demanda razonable de rendición de cuentas es uno de los mayores motores de la transparencia.



RECETA PARA TRANSPARENCIA: Peras al vino con canela

14 peras (una por persona)

1 botella de vino tinto

2 ramas de canela

200 gramos de azúcar blanco

Pelar y cortar por la mitad las peras. Colocar en una olla y añadir el vino y el resto cubrir con agua. Añadir azúcar, la canela y llevar a ebullición durante 30 minutos a fuego medio. Dejar enfriar y servir.

(Combina fenomenal con una bola de helado de vainilla)

 

 

1 http://europa.eu/rapid/pressReleasesAction.doreference=IP/11/1524&format=HTML&aged=0&language=EN&guiLanguage=en

2 http://en.wikipedia.org/wiki/Open_source

3 http://wp.moma.org/talk_to_me/

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